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Afantasía: la ausencia del ojo mental

Afantasía: la ausencia del ojo mental

Autor: Jean Paul Sánchez De León. Estudiante de Medicina de Séptimo Año de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

¿Si piensas en una manzana cuando cierras los ojos, puedes verla? ¿Al leer un libro o texto de ficción, puedes imaginar cada una de las cosas que aquí se describen? ¿Si piensas en un ser querido, llega su rostro a tu mente? Ese es el caso para muchos de nosotros. No para aquellos con afantasía.

La afantasía se define como una condición donde el individuo es incapaz de usar el llamado “ojo mental” y, por tanto, no es capaz de visualizar imágenes de forma voluntaria, en pocas palabras, la persona es incapaz de formar una imagen mental. (1)

Este último concepto es todavía bastante debatido. Definido como una ¨experiencia¨, la imagen mental es un símil a un contacto previo o experiencia anterior con un objeto, persona, evento o escena. La misma se da cuando dicho elemento no se encuentra presente en el momento. Es interesante destacar que la ¨imagen¨ mental no tiene que ser necesariamente visual, puede componerse por olores o sonidos. La imagen mental todavía es debatida en los círculos científicos por su abstracto contenido y concepto. Por este motivo se justifica el hecho de que más personas de las que uno puede creer carecen de la capacidad de producir imágenes mentales y consideran lo mismo como algo normal. Francis Galton, el primer científico en hablar de afantasía (aunque no usó este término), mencionó como importante la ausencia de imaginación en colegas científicos (2).

Las razones por las que una persona es incapaz de ¨ver con su ojo mental¨ todavía no son conocidas. El mismo término, afantasía, no existía hasta el 2015 (3). Hasta ahora, la evidencia indica que el problema radica en las imágenes mentales voluntarias, pues las personas con afantasía pueden tener sueños, donde las imágenes son totalmente involuntarias. El caso que se examinó en el 2010 y llevó al reporte del 2015 por el profesor Adam Zeman, era de un paciente que había perdido la capacidad de visualizar luego de pasar por una cirugía menor (3), indicando que es posible la aparición de la condición luego de eventos traumáticos o quirúrgicos.

Este mismo estudio los llevó al desarrollo del concepto de “afantasía ongénita”. Así mismo, existen estudios (4)(5)(6), que demuestran que se activan áreas del cerebro específicas de acuerdo al elemento que se esté imaginando, por ende, las áreas visuales del cerebro se activan cuando la imagen mental es visual y así sucesivamente; por tanto, el daño en estas áreas podría ser causa de afantasía.

Es interesante como algo que lleva tanto tiempo, pues las pruebas de Francis Galton son de 1880, no se ha examinado a fondo. Es incluso interesante pensar como individuos de medios particularmente imaginativos, como el afamado autor de ciencia ficción Isaac Asimov, tenían esta condición. 

En la actualidad existe un recurso en línea, ¨The Aphantasia Network¨, fundada con la finalidad de ayudar a las personas que tienen esta condición y, a su vez, aprender más de ellas para que así, en un futuro, se esclarezca más sobre esta situación.

 Referencias

1. Larner A. A Dictionary of Neurological Signs. Cham; 2016.

2. GALTON F. I.–STATISTICS OF MENTAL IMAGERY. Mind. 1880;os-V(19):301-318.

3. Zeman A, Dewar M, Della Sala S. Lives without imagery – Congenital aphantasia. Cortex. 2015;73:378-380.

4. Kosslyn S. The Role of Area 17 in Visual Imagery: Convergent Evidence from PET and rTMS. Science. 1999;284(5411):167-170.

5. Meister I, Krings T, Foltys H, Boroojerdi B, Müller M, Töpper R et al.Playing piano in the mind—an fMRI study on music imagery and performance in pianists. Cognitive Brain Research. 2004;19(3):219-228. 6.  Arshamian A, Larsson M. Same same but different: the case of olfactory imagery. Frontiers in Psychology. 2014;5.

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