La presencia de la bacteria Fusobacterium en el tumor podría convertirse en una herramienta clave para personalizar el tratamiento de los pacientes con cáncer colorrectal en fases iniciales, según los resultados del proyecto multicéntrico FUSOMAP, liderado por el Grupo de Oncología Molecular del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO).
Los hallazgos, publicados en la revista científica ESMO Open, muestran que los pacientes con esta bacteria presentan tumores más agresivos, una menor respuesta del sistema inmunitario, un beneficio reducido de la quimioterapia administrada tras la cirugía y un mayor riesgo de recaída.
Estudio analizó a 740 pacientes
El proyecto FUSOMAP reunió a nueve hospitales de siete comunidades autónomas de España y evaluó a 740 pacientes con cáncer colorrectal resecable en estadios I, II y III.
Los investigadores encontraron que el 21 % de los pacientes presentaba Fusobacterium en el tejido tumoral al momento de la cirugía.
Tras un seguimiento de casi 49 meses, la presencia de la bacteria se asoció de forma independiente con una menor supervivencia libre de enfermedad y un mayor riesgo de recurrencia.
Menor beneficio de la quimioterapia
El estudio también reveló que la quimioterapia administrada después de la cirugía mejoró significativamente la supervivencia en pacientes cuyos tumores no contenían Fusobacterium.
Sin embargo, ese beneficio no se observó en quienes presentaban la bacteria en el tumor.
Para el doctor Paolo Nuciforo, jefe del Grupo de Oncología Molecular del VHIO e investigador principal del estudio, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de incorporar nuevos biomarcadores que permitan seleccionar mejor los tratamientos.
«Los factores clínicos actuales tienen una capacidad limitada para predecir qué pacientes se beneficiarán de la quimioterapia adyuvante, lo que puede conducir tanto a sobretratamientos como a tratamientos insuficientes», explicó.
Buscan avanzar hacia una medicina personalizada
La doctora Garazi Serna, primera autora del estudio, señaló que existe cada vez más evidencia sobre el papel del microbioma en el desarrollo del cáncer y en la respuesta a los tratamientos.
Explicó que investigaciones previas ya habían demostrado que Fusobacterium nucleatum está enriquecida en los tumores y en las muestras fecales de pacientes con cáncer colorrectal.
El proyecto FUSOMAP fue diseñado para evaluar el valor clínico de esta bacteria tanto en el tejido tumoral como en muestras seriadas de heces durante el seguimiento de los pacientes.
La bacteria podría anticipar una recaída
Uno de los hallazgos más relevantes fue que la persistencia de Fusobacterium en la microbiota intestinal después de la cirugía se relacionó con un mayor riesgo de recurrencia.
Los investigadores observaron que la bacteria podía detectarse en muestras de heces hasta tres años antes de que apareciera una recaída clínica del cáncer.
La doctora Elena Élez, oncóloga médica del Hospital Universitario Vall d’Hebron y coautora del estudio, destacó que este descubrimiento abre la posibilidad de utilizar la bacteria como marcador para identificar de manera temprana a los pacientes con mayor riesgo.
Potencial biomarcador para la práctica clínica
Los investigadores consideran que la detección de Fusobacterium podría ayudar a identificar a los pacientes con peor pronóstico, menor beneficio de la quimioterapia y mayor probabilidad de recaída, facilitando decisiones terapéuticas y estrategias de seguimiento más personalizadas.
No obstante, los autores subrayan que será necesario validar estos resultados en nuevos estudios antes de incorporar este biomarcador a la práctica clínica habitual.







