Estudios impulsan una nueva era de medicina personalizada para la ELA

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La investigación en esclerosis lateral amiotrófica (ELA) avanza hacia una atención más personalizada gracias al desarrollo de nuevos biomarcadores biológicos y herramientas digitales que permitirán conocer mejor la evolución de cada paciente y adaptar las estrategias de seguimiento y tratamiento.

Coincidiendo con el Día Mundial de la ELA, celebrado cada 21 de junio, la Unidad Funcional de Motoneurona del Hospital Universitario de Bellvitge y el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) han presentado los avances de dos investigaciones que aportan nuevas herramientas para comprender la gran diversidad de esta enfermedad neurodegenerativa.

La Unidad Funcional de Motoneurona de Bellvitge, centro de referencia en ELA, atiende aproximadamente al 80% de las personas diagnosticadas con esta enfermedad en Cataluña.

“Todavía no podemos responder con exactitud qué ocurrirá después del diagnóstico, pero cada vez contamos con más herramientas para comprender mejor las diferentes formas de la enfermedad y adaptar la atención a cada persona”, explicó la doctora Mónica Povedano, coordinadora de la unidad y miembro del grupo de investigación en Enfermedades Neurológicas y Neurogenética del IDIBELL.

Nuevos biomarcadores para anticipar la evolución de la enfermedad

Uno de los estudios, publicado en la revista Brain Pathology, analizó cientos de proteínas presentes en el líquido cefalorraquídeo de personas con ELA en el momento del diagnóstico.

Los resultados identificaron patrones moleculares asociados a formas más agresivas de la enfermedad, relacionados con procesos inflamatorios, alteraciones en los mecanismos de protección celular y cambios en la comunicación entre neuronas.

La investigación señala a la proteína CXCL7 como un posible biomarcador complementario a los neurofilamentos, considerados actualmente uno de los principales marcadores utilizados para estimar el pronóstico en la ELA.

Los investigadores destacan que estas herramientas podrían ayudar en el futuro a clasificar mejor a los pacientes según las características de su enfermedad, mejorar el seguimiento médico y facilitar el diseño de ensayos clínicos más adaptados.

La voz y las tecnologías digitales como herramientas de seguimiento

Otra línea de investigación explora el uso de tecnologías digitales para monitorizar la evolución de la ELA desde el domicilio.

Un estudio internacional publicado en Annals of Clinical and Translational Neurology evaluó herramientas que permiten a las personas con ELA realizar desde casa pruebas relacionadas con el habla, la movilidad, la función respiratoria y la destreza manual.

Los resultados muestran que algunas de estas mediciones, especialmente las relacionadas con el habla, pueden reflejar de forma fiable el estado funcional de los pacientes.

Estas soluciones digitales podrían facilitar controles más frecuentes, reducir desplazamientos al hospital y permitir una participación más accesible en estudios clínicos y proyectos de investigación.

Hacia una atención más precisa para cada paciente

Los especialistas consideran que el futuro de la atención a la ELA dependerá de integrar diferentes fuentes de información, como biomarcadores, datos genéticos, herramientas digitales y la valoración clínica especializada.

El objetivo es desarrollar modelos capaces de predecir mejor la evolución individual de cada persona, apoyar las decisiones médicas y acelerar la llegada de tratamientos dirigidos a grupos concretos de pacientes.

“La ELA es mucho más heterogénea de lo que pensábamos hace unos años. Comprender esa diversidad es imprescindible para ofrecer una atención más precisa y avanzar hacia tratamientos realmente personalizados”, afirmó la doctora Povedano.

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