El acceso a medicamentos de alto costo en la República Dominicana continúa enfrentando importantes desafíos estructurales, financieros y organizativos, según expuso el doctor Carlos Sánchez, director del Programa de Medicamentos de Alto Costo del Ministerio de Salud Pública.
Durante su participación en el panel “El Gran Reto: Cobertura, Costos y la Protección del Paciente”, presentado en el DiarioSalud Meet, el especialista abordó los principales factores que limitan la cobertura y sostenibilidad de estos tratamientos en el país.
El doctor Sánchez explicó que las enfermedades de alto costo son aquellas que, debido a su complejidad técnica, baja frecuencia o necesidad de tratamientos prolongados, generan gastos significativamente elevados tanto para los pacientes como para los sistemas de salud. Entre estas figuran distintos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, patologías raras, trastornos inmunológicos, condiciones neurodegenerativas y algunas patologías que afectan la salud mental.
En ese sentido, el especialista indicó que, en República Dominicana, la inversión en medicamentos de alto costo superó los 125 millones de dólares en 2025 solo a través del programa del Ministerio de Salud Pública, sin incluir la inversión del Sistema Nacional de Seguridad Social y otras entidades gubernamentales.
El funcionario explicó que el país enfrenta importantes desafíos estructurales y financieros para garantizar el acceso universal a medicamentos de alto costo y a servicios de salud oportunos y de calidad. Esta situación está estrechamente vinculada al aumento sostenido en la demanda de tratamientos, impulsado por la mayor prevalencia de enfermedades crónicas y el envejecimiento progresivo de la población.
A pesar del incremento en la inversión pública en este ámbito, persisten limitaciones en la capacidad del sistema para responder a las necesidades crecientes como son la necesidad de avanzar hacia la formación de un modelo de atención basado en la Atención Primaria de Salud, con enfoque preventivo y articulado en redes integradas de servicios.
Asimismo, llamó la atención sobre la importancia de ampliar la red de Unidades de Atención Primaria (UNAP) y mejorar los sistemas de referencia y contrarreferencia, con el fin de evitar complicaciones que derivan en tratamientos de alto costo.
El doctor Sánchez subrayó que uno de los mayores retos es garantizar la sostenibilidad financiera y presupuestaria del sistema, debido al alto costo de los tratamientos innovadores y al incremento de la demanda.
En ese contexto, planteó la integración de un fondo o seguro específico para enfermedades de alto costo dentro de la Ley 87-01, que permita distribuir el riesgo y asegurar una cobertura más equitativa.
También planteó la necesidad seguir avanzando hacia un sistema único de compras de medicamentos, que priorice la seguridad, garantías, eficiencia, y precios accesibles de los medicamentos de altos costos.
El funcionario enfatizó la importancia de robustecer la capacidad regulatoria del país, incluyendo el fortalecimiento de la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (DIGEMAPS) y la implementación de evaluaciones de tecnologías sanitarias para asegurar la calidad, seguridad y eficacia de los fármacos.
Además, sugirió promover políticas públicas que impulsen la producción nacional de medicamentos genéricos y bioequivalentes, aprovechando el vencimiento de patentes de medicamentos innovadores.
Otro de los aspectos abordados fue la necesidad de humanizar el sistema de salud, señalando que una parte importante del gasto sanitario podría optimizarse mediante el uso adecuado de protocolos clínicos y la reducción de pruebas innecesarias.
También destacó la necesidad de establecer un sistema de cuidados para pacientes gravemente enfermos, incluyendo la creación de centros de atención paliativa que permitan mejorar la calidad de vida de estos pacientes.
El especialista concluyó que el acceso a medicamentos de alto costo continuará ganando relevancia en los próximos años, impulsado por los cambios demográficos y los avances científicos, lo que obliga al país a fortalecer su sistema de salud para responder de manera eficiente y sostenible a estos desafíos.








