Las enfermedades respiratorias crónicas continúan representando un importante problema de salud pública y constituyen una gran carga de morbilidad en la población pediátrica. La exposición a nicotina y sustancias tóxicas en etapas tempranas de la vida se asocia a menor desarrollo pulmonar, inflamación crónica, estrés oxidativo y daño en los alvéolos. Además, incrementa el riesgo de infecciones respiratorias como bronquitis y neumonía, y se vincula a una mayor probabilidad de enfermedades crónicas en la vida adulta.
En ese contexto, el neumólogo pediatra Andrés Mena de la Rosa, al participar en el encuentro mensual de la Sociedad Dominicana de Pediatría, advirtió sobre el aumento del consumo de cigarrillos electrónicos, productos de tabaco calentado y juca entre los adolescentes, una tendencia que, según indicó, ya se observa incluso en niños en edad escolar primaria.
El especialista explicó que esta exposición temprana impacta de forma directa el desarrollo pulmonar y cerebral, lo que puede generar consecuencias irreversibles a largo plazo.
Indicó que el uso de vapeadores y hookah provoca irritación e inflamación de las vías respiratorias, con síntomas como tos persistente, aumento de la producción de moco y disminución progresiva de la función pulmonar.
Asimismo, señaló que los aerosoles y el humo de estos dispositivos contienen sustancias irritantes que aumentan la reactividad bronquial y deterioran la capacidad respiratoria desde etapas tempranas.
El pediatra advirtió que en la práctica clínica se observan cada vez más pacientes jóvenes con signos de daño respiratorio que anteriormente eran característicos de adultos.
Agregó que este tipo de exposición incrementa el riesgo de infecciones respiratorias como bronquitis y neumonía, debido al deterioro de los mecanismos naturales de defensa del sistema respiratorio.
En ese sentido, explicó que los adolescentes fumadores presentan mayor probabilidad de desarrollar enfermedades respiratorias crónicas en la adultez, incluyendo bronquitis crónica y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
En este punto, destacó que la EPOC es cada vez más frecuente en adolescentes y jóvenes como consecuencia del uso de vapeadores, hookah y otros productos derivados, que aunque se presentan como tendencias, representan un alto costo para la salud pulmonar.
El especialista añadió que el cerebro continúa en desarrollo hasta aproximadamente los 20 o 25 años, lo que incrementa la vulnerabilidad a la adicción a la nicotina.
Finalmente, recordó que muchas enfermedades respiratorias crónicas de la adultez pueden prevenirse o atenuarse con un adecuado control durante la infancia, por lo que exhortó a padres, cuidadores y profesionales de la salud a no subestimar síntomas persistentes como tos recurrente, sibilancias o dificultad respiratoria.








