Una crisis de salud mental puede afectar temporalmente la capacidad de una persona para tomar decisiones, sin embargo, esto no la convierte en un sujeto sin derechos.
Así se indicó en el Conversatorio “Salud Mental, Bioética y Derechos Humanos”, una iniciativa de la Mesa de Salud de la CNB, llevado a cabo en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), donde especialistas de distintas disciplinas analizaron los desafíos bioéticos, jurídicos y humanos que plantea la atención de las personas en situación de sufrimiento mental.
El encuentro, puso sobre la mesa una de las discusiones más complejas de la atención en salud mental: cómo proteger a una persona en una situación de crisis sin anular su autonomía, dignidad y su condición de sujeto de derechos. Esta reflexión estuvo a cargo del psiquiatra Dr. Ángel Almanzar, la Dra. abogada y bioeticista Togarma Rodríguez y el Dr. en Psicología César Castellanos, bajo la moderación del psiquiatra Dr. Vicente Vargas.
Uno de los principales planteamientos del conversatorio fue que, las intervenciones dirigidas a proteger a una persona deben estar justificadas por el riesgo real y responder a criterios de proporcionalidad, necesidad, temporalidad y mínima restricción, indicando que una medida adoptada con la intención de proteger puede convertirse en una vulneración de derechos cuando sustituye innecesariamente la voluntad de la persona o se prolonga más allá de lo estrictamente necesario.
En este contexto, la bioética adquiere especial valor, porque coloca en el centro del diálogo dos responsabilidades que pueden entrar en tensión durante una crisis: el deber de proteger y el deber de respetar la autonomía, pues la persona conserva su dignidad, su voz y sus garantías.
Se invitó a la sociedad a avanzar “del estigma al entendimiento, del silencio a la conversación, de la reacción a la prevención y de la exclusión a la integración”. Esto indica la necesidad de comprender la salud mental como un asunto que trasciende el ámbito del consultorio y compromete también a las familias, las instituciones, los profesionales de la salud, el Estado y la comunidad en general. Pues la atención, no debe limitarse al control de una crisis, sino procurar
que la persona pueda continuar siendo reconocida y escuchada dentro de su entorno social y familiar.
Este conversatorio constituyó un llamado a mantener abierto el dialogo nacional sobre salud mental y a fortalecer espacios interdisciplinarios donde profesionales de la medicina, psicología, derecho, bioética y otras áreas puedan deliberar sobre los desafíos que enfrenta la sociedad dominicana en la temática.
El encuentro concluyó con la presentación de una declaración final del Conversatorio, en la que se reafirma que la dignidad y los derechos humanos de las personas con sufrimiento mental son inviolables y plantea que los principios bioéticos deben traducirse en prácticas concretas de atención y protección de derechos.
Esta Mesa de trabajo, de la Comisión Nacional de Bioética, responsable de impulsar este espacio de reflexión, está constituida por los Dres. Francisco Gómez (coordinador), Josefina Romero, Sandra Santana, Vicente Vargas y la Licda. Miguelina Rosario.
Fuente: Mesa de Salud de la CNB. Información adaptada por la Redacción de DiarioSalud.
Foto: Mesa de Salud de la CNB.







