La Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax (SDNCT) acogió el llamado realizado por la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT) y la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) para impulsar legislaciones más firmes frente al tabaquismo, los vapeadores, cigarrillos electrónicos, hookah, tabaco calentado y otras nuevas formas de consumo de nicotina.
Durante el encuentro, la doctora Maribel Jorge, presidenta de la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax, junto a presidentes y representantes de sociedades científicas respiratorias de Latinoamérica, expresó su preocupación por la rápida expansión de nuevos productos de nicotina, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Asimismo, advirtió que la permisividad regulatoria podría poner en riesgo los avances alcanzados durante décadas en la lucha contra el tabaquismo.
Los especialistas señalaron que el país no puede seguir considerando estos productos como inofensivos o simples artículos de moda. Explicaron que la nicotina ya no llega únicamente en forma de cigarrillo tradicional, sino también a través de productos presentados con sabores, colores, dispositivos tecnológicos, diseños atractivos y mensajes digitales que generan una falsa percepción de seguridad.
La sociedad especializada pidió prestar especial atención a la publicidad, promoción y estrategias de mercadeo dirigidas a jóvenes, las cuales banalizan el consumo de nicotina y normalizan el uso de vapeadores, hookah y otras formas de inhalación como prácticas sociales aparentemente inofensivas.
“La industria ha cambiado el formato, el diseño y el lenguaje, pero el problema de fondo sigue siendo el mismo: captar nuevos consumidores y mantener la dependencia a la nicotina”, advirtió la entidad médica.
La organización consideró urgente que la República Dominicana fortalezca sus políticas públicas de control del tabaco y de los nuevos productos de nicotina. En ese sentido, planteó la necesidad de regular de manera estricta los cigarrillos electrónicos, vapeadores, hookah, tabaco calentado, dispositivos desechables y cualquier nueva forma de administración de nicotina.
Asimismo, llamó a proteger los espacios libres de humo, tanto en lugares cerrados como en espacios abiertos donde pueda existir exposición involuntaria de terceros, especialmente niños, embarazadas, adultos mayores, pacientes con enfermedades respiratorias y otros grupos vulnerables.
Finalmente, la entidad advirtió que la amenaza del tabaco no puede enfrentarse únicamente con llamados a la conciencia ciudadana. Sostuvo que se requieren políticas públicas más firmes y una respuesta decidida del Estado, debido a que se trata de un problema asociado a la adicción, las enfermedades respiratorias y un importante riesgo para la salud pública.








