Un estudio liderado por investigadores del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Bellvitge-IDIBELL ha reconstruido casi cinco décadas de evolución de la meningitis neumocócica mediante el análisis conjunto de datos clínicos, microbiológicos y genómicos.
El trabajo, publicado en The Lancet Microbe, analizó a 387 adultos con meningitis neumocócica atendidos en el Hospital Universitario de Bellvitge entre 1974 y 2023.
Los resultados muestran diferencias marcadas en el pronóstico según la vía por la que el neumococo alcanza el sistema nervioso central. Cuando la bacteria se había diseminado a través de la sangre desde otro foco de infección, la mortalidad a los 30 días alcanzó el 48 %.
En cambio, la mortalidad fue del 10 % en los casos relacionados con una otitis y del 9 % cuando la bacteria llegó al sistema nervioso a través de una fuga de líquido cefalorraquídeo.
El estudio contó con la participación del Wellcome Sanger Institute, del Reino Unido, y el apoyo de las redes CIBERES y CIBERINFEC. Parte del análisis genómico, incluido un estudio de asociación del genoma completo (GWAS), se realizó en colaboración con el centro británico.
La vía de entrada influye en el pronóstico
De los 387 casos analizados, 174, equivalentes al 45 %, estaban relacionados con una otitis. En otros 105 pacientes, el neumococo llegó al cerebro a través de una fuga del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.
Los 104 casos restantes correspondieron a pacientes en los que la bacteria había pasado a la sangre desde una infección localizada en otra parte del organismo, principalmente una neumonía, y posteriormente había alcanzado el sistema nervioso.
Este último grupo presentó el peor pronóstico. Además, estos pacientes tenían, en promedio, mayor edad y una mayor presencia de enfermedades previas.
Los investigadores señalan que un mismo diagnóstico de meningitis neumocócica puede corresponder a situaciones clínicas con riesgos diferentes. Identificar el origen de la infección puede contribuir a reconocer a los pacientes con mayor probabilidad de una evolución desfavorable.
Los resultados también muestran que los distintos tipos de neumococo no se distribuyen de la misma manera según el origen de la infección y que determinados serotipos están relacionados con formas más graves de la enfermedad.
Cambios en los serotipos y las resistencias
El análisis de cinco décadas permitió observar cambios tanto en los tipos de neumococo responsables de las meningitis como en sus patrones de resistencia a los antibióticos.
Con la introducción progresiva de las vacunas neumocócicas conjugadas, disminuyó la presencia de los serotipos incluidos en estas vacunas.
Los serotipos cubiertos por la primera vacuna conjugada, PCV7, representaban el 37 % de las muestras analizadas entre 1979 y 2000, mientras que entre 2016 y 2023 suponían el 6 %.
Durante el mismo periodo también disminuyeron algunas resistencias antimicrobianas. La resistencia a la penicilina pasó del 32 % al 20 %, mientras que la resistencia a la cefotaxima descendió del 19 % al 6 %.
Los investigadores relacionan buena parte de esta reducción con la disminución de los tipos de neumococo resistentes incluidos en las vacunas.
No obstante, el equipo destaca la necesidad de mantener una vigilancia continuada, debido a que otros tipos de neumococo pueden aumentar su presencia a medida que cambian las poblaciones bacterianas.
El análisis genómico permite seguir la evolución del neumococo
Para estudiar estos cambios, los investigadores analizaron el genoma completo de 200 muestras de neumococo recogidas entre 1986 y 2023.
El análisis permitió identificar 60 familias genéticas diferentes y determinar cuáles habían disminuido, cuáles se habían mantenido y cuáles concentraban una mayor proporción de resistencias a los antibióticos.
Entre los tipos que mantienen una presencia destacada se encuentra el serotipo 3, especialmente frecuente en las meningitis relacionadas con otitis y entre personas de mayor edad.
Uno de sus linajes presentó una proporción superior a la esperada de casos graves y mortalidad. Sin embargo, los autores señalan que este hallazgo deberá confirmarse mediante estudios más amplios y multicéntricos.
La vigilancia genómica permite identificar variantes que aumentan su presencia, seguir la evolución de las resistencias y aportar información que puede contribuir a adaptar las estrategias de vacunación.
“Leer el ADN del neumococo nos permite entender cómo va cambiando la bacteria con el tiempo y disponer de más información para anticipar nuevos riesgos”, explicó la Dra. Sara Calvo-Silveria, investigadora del IDIBELL vinculada al Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Bellvitge y primera autora del estudio.
Por su parte, la Dra. Carmen Ardanuy, jefa de Sección del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Bellvitge, investigadora del IDIBELL y del CIBERES y autora sénior del estudio, destacó el valor de disponer de datos acumulados durante cinco décadas.
La investigación permite observar cómo ha cambiado la enfermedad, cómo han evolucionado las bacterias responsables y qué transformaciones se han producido en las resistencias a los antibióticos.
Un registro clínico y microbiológico de cinco décadas
El trabajo es resultado de la colaboración mantenida durante décadas entre los servicios de Microbiología y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario de Bellvitge, que conservaron y analizaron conjuntamente la información clínica y microbiológica de los pacientes.
Esta serie histórica, iniciada en 1974, permitió aplicar herramientas actuales de genómica a muestras recogidas durante diferentes periodos.
El trabajo forma parte de la tesis doctoral de Sara Calvo-Silveria, defendida el pasado 24 de julio en la Universitat de Barcelona con la calificación de excelente cum laude y mención internacional.
La investigación también da continuidad a más de una década de trabajo en vigilancia genómica del neumococo desarrollado por el Servicio de Microbiología de Bellvitge en diferentes proyectos competitivos del Instituto de Salud Carlos III.
Meningitis neumocócica: una infección grave
La meningitis neumocócica es una infección bacteriana grave que afecta a las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.
En los países de ingresos altos, la mortalidad descrita para esta enfermedad se sitúa globalmente entre el 20 % y el 37 %. Además, una parte de los pacientes que sobreviven puede presentar secuelas neurológicas a largo plazo, entre ellas pérdida auditiva y alteraciones cognitivas.
El estudio publicado en The Lancet Microbe reúne a investigadores del Hospital Universitario de Bellvitge-IDIBELL, CIBERES, CIBERINFEC, el Laboratorio de Referencia de Neumococo del Centro Nacional de Microbiología-ISCIII, la Universitat de Barcelona, el Wellcome Sanger Institute, la University of Bath, University College London y el European Bioinformatics Institute.
La investigación recibió financiación del Instituto de Salud Carlos III, cofinanciada por el Fondo Social Europeo, así como de CIBERES y CIBERINFEC. También contó con apoyo de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica y de la Gates Foundation.
Fuente: Hospital Universitario de Bellvitge-IDIBELL. Información adaptada por la Redacción de DiarioSalud.
Foto: Archivo DiarioSalud.







