Pese a los avances alcanzados en las últimas décadas, el progreso global contra la tuberculosis está en riesgo. Cada día, más de 3,300 personas mueren por esta enfermedad y alrededor de 29,000 se contagian, a pesar de ser prevenible y curable. Aunque desde el año 2000 se han salvado aproximadamente 83 millones de vidas, los recortes en la financiación sanitaria amenazan con revertir estos logros.
En este contexto, y en el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a los países a intensificar las acciones para acabar con la enfermedad, ampliando el acceso a servicios que salvan vidas mediante la incorporación de innovaciones diagnósticas más rápidas, accesibles y centradas en el paciente.
La entidad destacó la emisión de nuevas directrices que promueven el uso de pruebas de tuberculosis cerca del punto de atención, lo que representa un avance clave para lograr una detección oportuna y un tratamiento más ágil. Estas pruebas portátiles, de bajo costo y fácil uso, permiten obtener resultados en menos de una hora e iniciar el tratamiento de manera inmediata, sin necesidad de trasladar muestras a laboratorios especializados.
El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que estas herramientas “podrían ser verdaderamente transformadoras para la tuberculosis”, al facilitar diagnósticos más rápidos y precisos, reducir la transmisión y salvar vidas. En ese sentido, hizo un llamado a los países a ampliar su implementación para garantizar que todas las personas con tuberculosis sean detectadas y tratadas a tiempo.
Entre las innovaciones, la OMS resaltó el uso del hisopo lingual como método de recolección de muestras, lo que permite diagnosticar a personas que no pueden producir esputo, ampliando así la cobertura en poblaciones vulnerables. Asimismo, recomendó la agrupación de muestras, una estrategia que reduce costos y mejora la eficiencia de las pruebas, especialmente en contextos con recursos limitados.
Bajo el lema “¡Sí! Podemos acabar con la tuberculosis: liderados por países, impulsados por personas”, la OMS llamó a fortalecer los sistemas de salud, acelerar la adopción de tecnologías innovadoras, garantizar la atención centrada en las personas y abordar los determinantes sociales de la enfermedad mediante acciones multisectoriales.
Además, enfatizó la necesidad de incrementar la inversión en investigación, ya que la financiación actual se mantiene por debajo de los niveles requeridos para desarrollar nuevos diagnósticos, tratamientos y vacunas.
Finalmente, la organización reiteró que la lucha contra la tuberculosis debe ser una prioridad estratégica para los gobiernos, destacando que cada dólar invertido puede generar hasta 43 dólares en beneficios sanitarios y económicos, consolidándose como una inversión clave para la seguridad sanitaria y la cobertura universal de salud.







