La Organización Panamericana de la Salud anunció un acuerdo histórico con la empresa CSL Seqirus para asegurar una reserva estratégica de vacunas contra la influenza pandémica destinada a los países de América Latina y el Caribe durante futuras emergencias sanitarias.
El anuncio fue realizado este 12 de mayo de 2026 en Washington, D.C., donde las autoridades destacaron que el mecanismo permitirá a los Estados Miembros participantes acceder a una parte reservada de la producción mundial de vacunas en caso de una pandemia de influenza.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, afirmó que el acuerdo responde a las lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19 y fortalece la preparación regional ante futuras amenazas sanitarias.
“Este acuerdo representa un paso importante para fortalecer la seguridad sanitaria y la preparación ante pandemias en las Américas”, expresó Barbosa, al señalar que los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS permitirán a los países negociar conjuntamente para garantizar acceso oportuno a vacunas.
Como parte de la iniciativa, CSL Seqirus encabezará el desarrollo de vacunas contra influenza pandémica y apoyará procesos de transferencia tecnológica para fortalecer la producción regional. Parte de la manufactura será realizada en Argentina mediante una colaboración con Sinergium Biotech, lo que contribuirá a reforzar la capacidad de producción y la resiliencia de las cadenas de suministro en la región.
El vicepresidente ejecutivo y gerente general de CSL Seqirus, David Ross, destacó que la alianza combina reservas de dosis, manufactura regional y cooperación público-privada de largo plazo, convirtiéndose en la primera iniciativa de este tipo en América Latina y el Caribe.
Por su parte, el presidente y director ejecutivo de Sinergium Biotech, Alejandro Gil, indicó que la infraestructura desarrollada por la empresa durante los últimos 15 años permitirá garantizar productos de calidad para responder a futuras pandemias en línea con las estrategias regionales de la OPS.
El acuerdo fue alcanzado luego de un proceso internacional de adquisición competitiva y más de un año de negociaciones. Según la OPS, la iniciativa busca reducir el tiempo necesario para acceder a vacunas durante emergencias globales, especialmente para países de ingresos medios que históricamente han enfrentado dificultades en el mercado internacional.
La organización explicó que las dosis serán distribuidas de acuerdo con criterios epidemiológicos y riesgos para la salud pública, priorizando a las poblaciones más vulnerables. Asimismo, resaltó que el mecanismo permitirá a la región pasar de una respuesta reactiva a una estrategia preventiva y coordinada frente a futuras pandemias.
La OPS reiteró que amenazas emergentes como la influenza aviar y otras enfermedades zoonóticas mantienen vigente la necesidad de fortalecer permanentemente la preparación sanitaria regional.







