Unos 18.157 adolescentes y adultos jóvenes de entre 10 y 24 años murieron por suicidio en las Américas durante 2021, según un estudio publicado en la revista científica The Lancet Regional Health – Americas y divulgado por la Organización Panamericana de la Salud.
El estudio expone que la tasa de suicidio en este grupo aumentó un 38 % en los últimos 21 años, convirtiéndose en la tercera causa de muerte entre personas de 10 a 24 años en la región.
De acuerdo al informe, aunque tres de cada cuatro muertes por suicidio corresponden a hombres, el incremento ha sido más acelerado entre las mujeres. Asimismo, el mayor aumento se registró en niños y adolescentes de 10 a 14 años, lo que representa una creciente preocupación para la salud pública.
“El hecho de que la tasa de suicidio entre los jóvenes haya aumentado un 38% en poco más de dos décadas —frente a un aumento del 17% en la población general— es una señal de alerta”, afirmó el director de la OPS, el doctor Jarbas Barbosa.
Señaló la necesidad de fortalecer las acciones preventivas dirigidas a niños, adolescentes y adultos jóvenes, así como garantizar atención y apoyo oportuno en salud mental.
Factores asociados al aumento
El estudio identifica múltiples factores relacionados con el incremento de suicidios, entre ellos la depresión y ansiedad a edades cada vez más tempranas, el consumo de sustancias, la exposición excesiva a entornos digitales, el ciberacoso, la presión social y el acceso a medios letales.
La OPS destacó que muchos de estos factores pueden prevenirse o tratarse si se detectan de forma temprana.
Por su parte, Renato Oliveira e Souza indicó que el aumento de la mortalidad por suicidio entre los más jóvenes exige reforzar las estrategias de detección temprana y las intervenciones en escuelas y comunidades.
El análisis se basó en datos de las Estimaciones Mundiales de Salud de la Organización Mundial de la Salud correspondientes a 35 países entre los años 2000 y 2021.
Los resultados muestran que la tasa de mortalidad por suicidio en jóvenes de 10 a 24 años pasó de 5.7 a 7.84 muertes por cada 100,000 habitantes, con niveles especialmente elevados en América del Norte y algunos países del Cono Sur.
Iniciativa regional de prevención
Ante esta situación, la OPS lanzó en 2025 la Iniciativa para la Prevención del Suicidio en las Américas, orientada a fortalecer los planes nacionales, ampliar el acceso a servicios de salud mental y reducir el estigma asociado a estos trastornos.
“El suicidio afecta a familias, comunidades y sociedades enteras, pero es prevenible”, añadió el doctor Barbosa. “Con compromiso político, inversión y colaboración entre sectores, podemos salvar vidas”.








