La Sociedad Dominicana de Otorrinolaringología (SDO) denunció este martes presuntas irregularidades en el proceso de adjudicación de la plaza militar de la especialidad de Otorrinolaringología correspondiente al Concurso Nacional de Residencias Médicas 2026, al tiempo que exigió garantizar el respeto a los resultados obtenidos por los concursantes y preservar los principios de transparencia, mérito e igualdad de oportunidades.
A través de un comunicado, la entidad manifestó su preocupación y rechazo ante informaciones que, según afirmó, apuntan a intentos de desconocer los resultados oficiales del concurso en relación con una plaza militar de la especialidad.
De acuerdo con la entidad, para el presente proceso existía una plaza militar de Otorrinolaringología debidamente habilitada y comunicada a la sociedad científica. En el concurso participó una única médica militar aspirante a dicha posición.
Sin embargo, la entidad señaló que, una vez concluidos los exámenes y divulgados los resultados, otro concursante habría pasado a ser considerado como militar asimilado con fines de optar por la misma plaza.
“Esta secuencia de acontecimientos genera dudas legítimas sobre la transparencia y la integridad del proceso, particularmente cuando el referido aspirante obtuvo una puntuación inferior a la de la candidata que resultó ganadora”, puntualizó.
La Sociedad Dominicana de Otorrinolaringología consideró inaceptable que se busque alterar o desconocer un derecho legítimamente adquirido por la aspirante que obtuvo la mayor puntuación.
El gremio advirtió que, de confirmarse las actuaciones denunciadas, se estaría frente a una posible vulneración de los principios del mérito, igualdad de oportunidades, la transparencia, la seguridad jurídica que deben regir el acceso a las residencias médicas en la República Dominicana.
Asimismo, recordó que situaciones similares han generado preocupación en procesos anteriores. En ese sentido, señaló que durante el Concurso Nacional de Residencias Médicas del año pasado también surgieron cuestionamientos relacionados con la incorporación de plazas adicionales distintas a las originalmente ofertadas, hecho que provocó inquietudes dentro de la comunidad médica sobre el cumplimiento de las normativas vigentes.
Ante esta situación, la Sociedad hizo un llamado al Ministerio de Salud Pública, al Consejo Nacional de Residencias Médicas, a las autoridades militares competentes y a las instituciones responsables del proceso para que garanticen el respeto irrestricto a los resultados obtenidos por los participantes conforme a sus méritos y puntuaciones.
De igual manera, solicitó preservar los derechos de la aspirante que obtuvo la mayor calificación para la plaza militar de Otorrinolaringología, transparentar la existencia, cantidad y mecanismos de adjudicación de las plazas militares ofertadas y realizar una investigación exhaustiva sobre cualquier actuación que pudiera haber alterado el proceso o favorecido indebidamente a algún candidato.
La entidad también pidió determinar si existe posible vinculación que pueda haber influido en la asignación de la plaza, así como adoptar medidas correctivas que fortalezcan la confianza en los concursos de residencias médicas y eviten la repetición de situaciones similares en el futuro.
“La formación de especialistas no puede estar sometida a privilegios, influencias ni discrecionalidades. Las residencias médicas pertenecen al mérito, al esfuerzo y al cumplimiento de las normas, no a intereses particulares”, enfatizó la organización.
Finalmente, la Sociedad Dominicana de Otorrinolaringología reafirmó su compromiso con la defensa de la institucionalidad, la transparencia y la igualdad de condiciones para todos los médicos que participan en los procesos de formación especializada, al tiempo que exigió que ninguna plaza sea adjudicada al margen de los principios de legalidad, justicia y mérito que deben regir el sistema nacional de residencias médicas.








