Un estudio liderado por el Hospital de Bellvitge y el IDIBELL destaca la importancia de desarrollar tratamientos personalizados para los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), teniendo en cuenta la multiculturalidad y los procesos de adaptación social de los pacientes migrantes.
La investigación comparó las características clínicas, rasgos de personalidad y la respuesta al tratamiento entre 157 pacientes inmigrantes y 947 pacientes nativos españoles, todos atendidos de forma ambulatoria por TCA.
El trabajo, desarrollado por la Unidad de Trastornos Alimentarios del Servicio de Psicología Clínica del Hospital de Bellvitge y el grupo de Psiconeurobiología de los trastornos alimentarios y conductas adictivas del IDIBELL, analizó un total de 1,104 pacientes.
Según los resultados, los pacientes inmigrantes mostraron una menor adherencia a los tratamientos, así como peores resultados clínicos y una menor tasa de remisión del trastorno en comparación con los pacientes nativos.
El estudio también identificó diferencias en los perfiles psicológicos. En el caso de los pacientes inmigrantes, se observaron niveles más bajos de deseo de adelgazar e insatisfacción corporal, pero una mayor desconfianza en las relaciones personales, miedo a la madurez, perfeccionismo, síntomas de ansiedad y malestar asociado al choque cultural.
El doctor Fernando Fernández Aranda, director de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital de Bellvitge e investigador principal del IDIBELL y el CIBER, explicó que estos factores pueden influir en los resultados del tratamiento y en la evolución del trastorno.
Asimismo, el estudio señala que los procesos de aculturación y adaptación cultural juegan un papel clave en la evolución de los TCA, ya que las diferencias entre los estándares estéticos de la cultura de acogida y los de origen pueden intensificar los síntomas en determinados pacientes.
Ante estos hallazgos, los investigadores subrayan la necesidad de implementar intervenciones “culturalmente sensibles y eficaces”, adaptadas a la diversidad de una sociedad cada vez más multicultural.
El estudio fue publicado en la revista científica Nutrients y contó con la participación de la Universidad de Vrije en Bruselas (Bélgica) y la Universidad de Bolonia (Italia), entre otras instituciones.







