La inteligencia artificial (IA) está emergiendo como una herramienta con el potencial de transformar los programas de vacunación al facilitar la identificación de poblaciones no inmunizadas, fortalecer la comunicación con los pacientes, optimizar la toma de decisiones clínicas y contribuir a la vigilancia epidemiológica.
Así lo expuso el infectólogo pediatra colombiano Iván Felipe Gutiérrez durante su conferencia «Inteligencia artificial aplicada a la vacunación», presentada en el Congreso Latinoamericano de Vacunología organizado por la Sociedad Dominicana de Vacunología.
Durante su ponencia, Gutiérrez explicó que la IA ya va mucho más allá del uso de plataformas conversacionales como ChatGPT o Perplexity y que su verdadero potencial radica en automatizar procesos, analizar grandes volúmenes de datos y generar soluciones que fortalezcan los programas de inmunización.
El especialista señaló que actualmente la mayoría de los profesionales emplea la inteligencia artificial únicamente para tareas básicas, como redactar textos o resumir información, cuando las mayores oportunidades están en desarrollar sistemas capaces de optimizar la atención sanitaria.
En ese sentido, explicó que existe una diferencia entre utilizar herramientas con inteligencia artificial y aprovechar realmente su potencial. Citó datos que muestran que el 99 % de las personas la utiliza al menos una vez por semana, aunque solo el 33 % es consciente de que la está usando. Asimismo, indicó que menos del 16 % la emplea diariamente y apenas el 13 % la utiliza para tareas de razonamiento, automatización o apoyo en la toma de decisiones, lo que evidencia un amplio margen para ampliar su aplicación en el sector salud.
Asimismo, afirmó que la inteligencia artificial no reemplazará al personal médico, sino que permitirá reducir el tiempo dedicado a labores administrativas y repetitivas, devolviendo más tiempo a la interacción directa con los pacientes y fortaleciendo la calidad de la atención.
«La inteligencia artificial no nos va a reemplazar, pero el médico que la incorpora a su práctica diaria tendrá un papel mucho más activo que quien decida no utilizarla», sostuvo.
Áreas de aplicación
Durante su ponencia, hizo referencia a una revisión de más de 400 publicaciones científicas relacionadas con inteligencia artificial y vacunación, el equipo liderado por Gutiérrez agrupó las principales aplicaciones en seis grandes funciones: encontrar, convencer, asistir, observar, entregar y vigilar.
En el primer aspecto, explicó que la IA permite identificar comunidades con baja cobertura de vacunación mediante herramientas de georreferenciación, aprendizaje automático y análisis poblacional.
Estas tecnologías facilitan localizar niños con esquemas incompletos o personas con mayor riesgo de abandonar la vacunación, permitiendo intervenir antes de que ocurra el incumplimiento.
Asimismo, destacó que la inteligencia artificial puede contribuir a disminuir el número de menores con «dosis cero«, es decir, aquellos que nunca han recibido vacunas, mediante el análisis de mapas, caminos y características demográficas de poblaciones vulnerables.
Chatbots para resolver dudas
Otro de los campos con mayor desarrollo es el uso de asistentes virtuales entrenados específicamente en vacunación.
Gutiérrez presentó experiencias internacionales en las que chatbots basados en inteligencia artificial responden preguntas frecuentes, aclaran mitos y orientan a los usuarios sobre los esquemas vacunales.
Según explicó, estas herramientas han demostrado mejorar la aceptación de vacunas al ofrecer información basada en evidencia científica y responder inquietudes de manera personalizada.
También se refirió a iniciativas dirigidas a adultos mayores, en las que sistemas automatizados contactan telefónicamente a personas que aún no han recibido vacunas recomendadas, resuelven sus dudas y facilitan el proceso para programar la inmunización.
Apoyo al personal de salud
El conferencista indicó que otra ventaja consiste en asistir a médicos y vacunadores durante la consulta.
Explicó que estos sistemas pueden analizar automáticamente la edad, antecedentes y condiciones clínicas del paciente para sugerir las vacunas correspondientes, reduciendo errores y oportunidades perdidas de vacunación.
Además, mostró herramientas capaces de digitalizar carnés físicos mediante inteligencia artificial, interpretar los registros de vacunación y generar recomendaciones personalizadas sin necesidad de transcribir manualmente la información.
Vigilancia y predicción de brotes
La inteligencia artificial también comienza a utilizarse para fortalecer la vigilancia epidemiológica.
Gutiérrez explicó que el análisis simultáneo de coberturas vacunales, características sociodemográficas, eventos adversos y tendencias en redes sociales puede ayudar a detectar tempranamente factores asociados a posibles brotes de enfermedades inmunoprevenibles.
Incluso, señaló que algunos modelos analizan búsquedas realizadas en internet y conversaciones en plataformas digitales para identificar incrementos en la circulación de información falsa que pueda afectar la aceptación de las vacunas.
Proyectos desarrollados en Colombia
Para concluir su conferencia, Gutiérrez presentó dos desarrollos creados en Colombia para aplicar la inteligencia artificial en los programas de vacunación. El primero, Nodriza, está dirigido a mujeres embarazadas y ofrece recordatorios de vacunas, información confiable y un asistente virtual a través de WhatsApp para resolver dudas sobre inmunización y seguimiento del embarazo.
Asimismo, mostró Vaccinia, un ecosistema digital orientado a profesionales de la salud y pacientes que integra inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones, digitalizar carnés de vacunación, ubicar centros de inmunización y fortalecer la vigilancia epidemiológica.








