En las últimas semanas, la sociedad dominicana ha sido sacudida por hechos dolorosos: menores víctimas de agresiones fatales en espacios que deberían ser seguros, junto a un aumento de reportes de adolescentes que, sometidos a humillaciones constantes en entornos escolares y digitales, han intentado quitarse la vida.
Para la Sociedad Dominicana de Pediatría, estos casos no son aislados, sino la manifestación de una crisis de salud pública que se ha venido gestando durante años y que hoy exige una respuesta urgente y articulada de todos los sectores.
A través de un comunicado, la entidad expresó su profunda preocupación por el impacto del acoso escolar en la salud mental de niños y adolescentes, advirtiendo que el bullying no debe ser minimizado, ya que constituye un factor de riesgo significativo para la ideación suicida. De acuerdo con estudios internacionales y evidencia local, los adolescentes víctimas de acoso escolar tienen hasta tres veces más probabilidades de presentar pensamientos suicidas.
Ante este panorama, la organización instó a implementar de inmediato protocolos efectivos contra el acoso escolar en todos los centros educativos del país, tanto públicos como privados. Estas medidas deben contemplar canales confidenciales de denuncia, acompañamiento psicológico y sanciones pedagógicas claras.
Asimismo, subrayó la urgencia de fortalecer los servicios de salud mental infanto-juvenil en hospitales y clínicas, garantizando el acceso a especialistas, especialmente en comunidades vulnerables. También abogó por la capacitación de docentes y personal educativo para detectar de forma temprana señales de alerta como depresión, ansiedad, autolesiones o ideación suicida.
La entidad destacó, además, el rol fundamental de las familias en la prevención. En ese sentido, recomendó a padres y cuidadores escuchar a los hijos sin juzgar, observar cambios en su conducta, sueño o apetito, y abordar abiertamente temas sensibles. “Hablar del suicidio no lo induce, sino que abre la puerta a la ayuda”, enfatiza el documento.
La SDP también llamó a las autoridades del Ministerio Público, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud Pública a activar el Programa Nacional de Convivencia Escolar y a establecer una línea de atención disponible las 24/7 para crisis de salud mental en niños y adolescentes. De igual forma, solicitó investigar los casos ocurridos y garantizar acciones concretas con presupuesto asignado.
En relación con los medios de comunicación, la organización pidió un abordaje responsable de estos temas, evitando la espectacularización del dolor y promoviendo mensajes de prevención, orientación y esperanza.
El comunicado advierte que más del 30 % de los estudiantes en el país ha sufrido algún tipo de acoso escolar, muchos de los cuales no son reportados por miedo o desconfianza, lo que agrava la situación.
Finalmente, la entidad hizo un llamado a la conciencia colectiva: cada niño que pierde la vida por violencia o suicidio representa una falla de la sociedad. “Detrás de cada estadística hay una familia rota, amigos afectados y un futuro perdido”, señala.
La Sociedad Dominicana de Pediatría puso a disposición de la ciudadanía sus comités asesores en salud mental y violencia infantil, con el propósito de apoyar iniciativas que contribuyan a salvar vidas y fortalecer la protección integral de la niñez en la República Dominicana.








