El director del Departamento de Calidad, Seguridad del Paciente y Gestión Clínica del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), Dr. Ezequiel García-Elorrio, llamó a fortalecer la cultura de aprendizaje en las instituciones de salud y abordar los eventos adversos desde la identificación de sus causas y la implementación de soluciones, como parte de las estrategias para mejorar la calidad y seguridad de la atención sanitaria.
Durante su ponencia en la tercera edición del Foro de Calidad y Seguridad Internacional en Salud, bajo el lema “La seguridad como estrategia del sistema”, el especialista destacó que la seguridad del paciente es una disciplina que busca reducir los daños prevenibles asociados a la atención médica, mediante la mejora de los procesos y el aprendizaje institucional.
García-Elorrio explicó que entre los eventos adversos que pueden reducirse se encuentran las infecciones intrahospitalarias y los errores relacionados con la medicación y los procedimientos quirúrgicos.
“Muchos de ellos son prevenibles, por lo menos el 50%”, afirmó el especialista, quien enfatizó que el castigo no resuelve ni previene los eventos adversos y que las instituciones deben comprender sus causas para avanzar en soluciones.
Calidad de la atención requiere confianza y transparencia
García-Elorrio señaló que la confianza del paciente es un resultado de la calidad de los servicios de salud y se construye cuando las organizaciones brindan cuidados consistentes, continuos, oportunos y seguros.
Identificó la transparencia como uno de los principales desafíos para fortalecer la confianza en los sistemas sanitarios de América Latina, al tiempo que cuestionó los enfoques punitivos como mecanismo para transformar las dificultades de la atención.
El especialista sostuvo que el propósito de las instituciones sanitarias debe ser mejorar continuamente la atención que reciben los pacientes y sus familias.
Sistemas de salud deben avanzar hacia una atención basada en valor
Durante su exposición, el director del IECS abordó los desafíos que enfrentan los sistemas de salud para alcanzar la excelencia, entre ellos la fragmentación, la confianza frágil y la necesidad de integrar la evidencia científica en la práctica asistencial.
Explicó que la calidad debe analizarse desde distintos componentes: las estructuras de los establecimientos, los procesos de atención y los resultados que experimentan los pacientes.
En ese sentido, destacó la importancia de medir los resultados que generan valor para los usuarios, convertir los datos en decisiones y utilizar la información para impulsar mejoras sostenibles.
García-Elorrio planteó la necesidad de avanzar de un modelo centrado en el volumen de servicios hacia uno basado en el valor, donde los resultados clínicos, la experiencia del paciente y el uso adecuado de los recursos tengan un papel fundamental.
También señaló que los sistemas de salud deben procurar que los ciudadanos reciban la atención que necesitan sin que esta represente una carga económica que comprometa a sus familias.
Liderazgo institucional y mejora continua
El especialista destacó que la seguridad del paciente debe formar parte de la agenda de los órganos de dirección de las instituciones sanitarias, debido a su impacto en la calidad de la atención y en la confianza de la sociedad.
Asimismo, resaltó la importancia de la humanización de los servicios, la transparencia y la publicación de resultados como herramientas para fortalecer la relación entre las organizaciones de salud y sus usuarios.
García-Elorrio llamó a comprender que los riesgos en salud pueden anticiparse, identificarse y controlarse mediante procesos de mejora continua, en lugar de asumirlos como situaciones inevitables.
“Donde hay sorpresas, nos faltó cualificación”, expresó durante su ponencia, al referirse a la necesidad de reducir la variabilidad de los procesos y establecer prácticas que permitan brindar una atención segura y consistente.
Acreditación y trabajo conjunto para fortalecer la calidad
El especialista también abordó el papel de la acreditación como mecanismo para impulsar la mejora de la calidad en las instituciones de salud.
Explicó que estos procesos deben asumirse como una oportunidad de transformación permanente y no como una acción aislada para obtener un reconocimiento institucional.
En ese contexto, destacó la importancia de que las iniciativas de calidad y seguridad se extiendan a los distintos establecimientos que conforman los sistemas sanitarios, incluyendo los hospitales públicos y privados.
El especialista sostuvo que la excelencia en salud requiere un esfuerzo conjunto de las instituciones, los profesionales, las autoridades y los pacientes, así como el compromiso de utilizar la evidencia disponible para mejorar la atención.
El evento contó con la coordinación y logística de Turenlaces y DiarioSalud fue Media Partner.








