Los casos de cáncer de pulmón de célula pequeña o microcítico, una de las formas más agresivas y menos frecuentes de esta enfermedad, están aumentando de manera sostenida entre las mujeres, quienes además presentan una mayor supervivencia que los hombres, aunque sufren con mayor frecuencia efectos adversos graves asociados a los tratamientos.
Así lo revela el estudio CLARISSE, la primera investigación de vida real que analiza la evolución de este tipo de cáncer en España durante los últimos seis años. El trabajo incluyó a 4,428 pacientes atendidos en 29 hospitales públicos del país entre 2019 y 2024.
La investigación fue coordinada por especialistas de la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres (ICAPEM) con la colaboración de la farmacéutica PharmaMar y ofrece nuevos datos sobre las diferencias clínicas y biológicas entre hombres y mujeres que padecen esta enfermedad.
Los resultados muestran que la proporción de mujeres diagnosticadas con cáncer de pulmón microcítico aumentó del 28.4 % en 2019 al 37.1 % en 2024, una tendencia que los investigadores relacionan con la incorporación más tardía de las mujeres al consumo de tabaco en décadas anteriores.
Asimismo, las pacientes fueron diagnosticadas a edades más tempranas que los hombres, con una edad media de 64.5 años frente a 67.9 años, y presentaron características clínicas diferenciadas.
La doctora Pilar Garrido, jefa del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, destacó que los hallazgos evidencian un cambio en el perfil de los pacientes afectados por este tumor y resaltó la importancia de los estudios basados en la práctica clínica real para mejorar la atención médica.
Aunque el pronóstico continúa siendo desfavorable, el estudio identificó diferencias significativas en la supervivencia. La mediana global fue de 9.1 meses, pero las mujeres alcanzaron una supervivencia media de 10.8 meses, superior a los 8.3 meses observados en los hombres.
Sin embargo, esta ventaja se ve acompañada de una mayor incidencia de complicaciones derivadas del tratamiento. El análisis encontró que el 43.2 % de las mujeres experimentó toxicidades graves o severas, frente al 38 % de los hombres, situaciones que en muchos casos requirieron hospitalización o intervención médica especializada.
Entre los efectos adversos más frecuentes en las mujeres destacaron la anemia y los vómitos, mientras que en los hombres predominaron trastornos hematológicos como la neutropenia y la leucopenia.
El estudio también confirmó que el tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo para desarrollar este tipo de cáncer. Un 67.4 % de las mujeres diagnosticadas eran fumadoras activas al momento del diagnóstico, frente al 55.5 % de los hombres.
Para la doctora Dolores Isla, los resultados evidencian la necesidad de incorporar una perspectiva de género en el abordaje del cáncer de pulmón, tomando en cuenta las diferencias biológicas, clínicas y sociales que influyen en la enfermedad y en la respuesta a los tratamientos.
Los investigadores advierten que el incremento de los casos en mujeres representa un importante desafío de salud pública y subrayan la necesidad de reforzar las estrategias de prevención, el abandono del tabaquismo, la investigación y el diagnóstico precoz.
Actualmente, el cáncer de pulmón es el tercer tumor más frecuente entre las mujeres españolas y registra un crecimiento anual de aproximadamente 4 %. De acuerdo con estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), durante 2026 se diagnosticarán 11,829 nuevos casos en mujeres. Además, por primera vez, esta enfermedad se perfila como la principal causa de muerte por cáncer en la población femenina española, en gran medida debido al impacto acumulado del consumo de tabaco.
Fuente EFE.







