El Programa de prevención para el adulto mayor se consolida como una herramienta clave para la práctica médica, al permitir la realización de la Valoración Geriátrica Integral (VGI) de forma rápida y sencilla en las consultas, facilitando una atención más completa y centrada en las necesidades de esta población.
Este enfoque fue abordado por el doctor Martín Medrano, geriatra, como tema central durante el 3er Coloquio para Geriatras, una iniciativa orientada a fortalecer la educación médica continuada y actualizar los conocimientos del gremio en torno al abordaje integral del paciente envejeciente.
Durante el encuentro se destacó que la Evaluación Geriátrica Integral (EGI) constituye la piedra angular de la geriatría moderna, al tratarse de un proceso diagnóstico multidimensional, generalmente interdisciplinario, que permite identificar tanto las capacidades como los problemas de la persona mayor. A diferencia de la medicina tradicional, centrada en enfermedades específicas, este modelo prioriza la funcionalidad y el bienestar global del paciente.
Esta evaluación debe abarcar cuatro esferas fundamentales. En la esfera clínica, se analizan aspectos como la comorbilidad y la polifarmacia, incluyendo la conciliación de medicamentos. En la esfera funcional, considerada uno de los principales predictores de calidad de vida y mortalidad, se evalúa el nivel de independencia en actividades básicas e instrumentales mediante herramientas como las escalas de Katz, Barthel y Lawton-Brody.
Asimismo, la esfera mental incluye la valoración cognitiva, mediante pruebas de cribado de demencias como el MMSE y el Test del Reloj, así como la evaluación afectiva para detectar depresión y ansiedad, utilizando escalas como Yesavage. Por su parte, la esfera social analiza la red de apoyo del paciente, sus recursos económicos y el entorno en el que vive, aspectos determinantes para definir si requiere cuidados domiciliarios o institucionalización.
Con la participación en este tipo de iniciativas, la Sociedad Dominicana de Geriatría reafirma su compromiso con una atención integral, basada en la evidencia y orientada a mejorar la calidad de vida de la población adulta mayor.







