El cáncer colorrectal se encuentra entre las principales causas de cáncer y mortalidad asociada al cáncer a nivel mundial. Aunque los programas de cribado han avanzado, determinar qué lesiones tienen mayor probabilidad de evolucionar hacia un tumor continúa siendo un reto para la investigación biomédica.
Un estudio publicado en la revista científica Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, con participación del grupo PADO (Programa de Análisis de Datos Oncológicos) del Instituto Catalán de Oncología (ICO) en L’Hospitalet y del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), aporta nueva evidencia sobre este proceso.
La investigación relaciona la molécula ACISOGA con la progresión de las lesiones colorrectales y con un mayor riesgo de desarrollar cáncer.
ACISOGA aumenta durante la progresión de la enfermedad
El estudio analizó muestras de suero de 513 participantes, entre ellos personas sanas, individuos con lesiones colorrectales de diferente riesgo y pacientes con cáncer colorrectal diagnosticado.
Mediante técnicas avanzadas de metabolómica, los investigadores analizaron más de 1.500 características metabólicas e identificaron ACISOGA como el metabolito con la asociación más consistente con la progresión de la enfermedad.
Los resultados mostraron una tendencia progresiva: los niveles de ACISOGA fueron mayores a medida que avanzaba el proceso de progresión tumoral, desde personas sin lesiones hasta pacientes con cáncer colorrectal.
ACISOGA está relacionada con el metabolismo de las poliaminas, un proceso biológico que interviene en diferentes funciones celulares y que ha sido vinculado con el desarrollo tumoral.
Validación en una cohorte europea
Para reforzar los resultados, el equipo investigador validó los hallazgos en una cohorte independiente de más de 1.100 participantes del estudio europeo EPIC.
Además, los investigadores combinaron los datos metabólicos con análisis genéticos para identificar regiones del genoma asociadas con los niveles de ACISOGA.
Los resultados indicaron que las personas con una predisposición genética a presentar niveles más elevados de esta molécula también mostraban un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.
La combinación de evidencia metabolómica, genética y de una cohorte externa permitió observar una asociación consistente entre ACISOGA y la progresión del cáncer colorrectal.
Potencial para mejorar la detección precoz
Los hallazgos sitúan a ACISOGA como un posible indicador biológico del riesgo de cáncer colorrectal y abren una línea de investigación para desarrollar herramientas destinadas a identificar con mayor precisión a las personas con mayor riesgo.
Blanca Rius-Sansalvador, investigadora del ICO L’Hospitalet e IDIBELL y primera autora del estudio, señaló que este conocimiento podría contribuir en el futuro al desarrollo de herramientas más precisas para identificar a las personas con mayor riesgo y fortalecer las estrategias de prevención y detección temprana.
Por su parte, Mireia Obón-Santacana, autora principal del estudio, destacó que la investigación integra diferentes niveles de evidencia independiente —metabolómica, genética y validación externa en una gran cohorte europea— que apuntan en la misma dirección.
Según Obón-Santacana, esta coherencia refuerza el papel de ACISOGA en la progresión del cáncer colorrectal y contribuye a comprender mejor los mecanismos biológicos implicados en el desarrollo de la enfermedad.
Se necesita más investigación antes de su uso clínico
Las investigadoras subrayan que todavía se necesitan nuevos estudios antes de que ACISOGA pueda incorporarse a la práctica clínica.
Los resultados, sin embargo, abren una vía de investigación para mejorar la identificación temprana de personas con mayor riesgo y avanzar potencialmente hacia estrategias de prevención más personalizadas.
El estudio concluye que ACISOGA podría convertirse en un marcador circulante de interés para la investigación del riesgo de cáncer colorrectal y destaca el potencial de combinar información metabolómica y genética para comprender y detectar de manera más precisa la progresión de esta enfermedad.
Fuente: Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) / Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention. Información adaptada a la redacción de DiarioSalud.
Foto: Archivo DiarioSalud.







