La organización mantiene el seguimiento del caso registrado en Francia, mientras España refuerza la vigilancia de los focos detectados en ganado bovino.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera poco probable que el virus Shamonda se propague ampliamente tras la detección del primer caso documentado en humanos. No obstante, la organización aún no ha realizado una evaluación formal del riesgo asociado a este hallazgo.
El caso corresponde a un hombre con inmunodepresión severa que falleció a principios de octubre en Lyon, Francia, después de dar positivo al virus. Las autoridades sanitarias investigan si la infección causó o contribuyó a su muerte y cómo se produjo el contagio.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, informó que Francia notificó el caso conforme al Reglamento Sanitario Internacional. La organización mantiene contacto con las autoridades francesas y comparte información con la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Según Lindmeier, la transmisión del virus se produce mediante pequeños insectos picadores y suele disminuir durante los meses más fríos, lo que podría limitar su propagación en el periodo actual.
España refuerza la vigilancia del virus
La ministra de Sanidad de España, Mónica García, anunció que el país utilizará sus recursos públicos para realizar el seguimiento y rastreo de los focos de Shamonda detectados en ganado bovino.
Hasta el momento, se han confirmado casos en explotaciones de Córdoba, Toledo, Cantabria, Madrid, Ávila y Girona. El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete identificó los tipos 1 y 2 del virus en distintas explotaciones.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación mantiene la vigilancia epidemiológica y ha llamado a la calma ante la situación.
En Francia, las autoridades han confirmado la circulación del virus en explotaciones ganaderas de varios departamentos. Sin embargo, los ministerios franceses de Sanidad y Agricultura han señalado que, con los conocimientos disponibles, no se ha identificado un riesgo sanitario para la población general.
¿Qué es el virus Shamonda?
El virus Shamonda (SHAV) pertenece al género Orthobunyavirus y se transmite principalmente mediante insectos del género Culicoides. Hasta el caso documentado en Francia, se conocía principalmente por su circulación en animales.
El ganado bovino constituye uno de sus principales hospedadores y puede desarrollar fiebre, diarrea y una disminución de la producción de leche de entre un 10 % y un 20 % durante periodos de siete a diez días.
Aunque la morbilidad puede ser elevada, la mayoría de los animales adultos parece recuperarse. Hasta ahora, no se ha observado una mortalidad atribuible directamente al virus en el ganado.
Las ovejas y las cabras también pueden infectarse, generalmente sin manifestaciones clínicas aparentes. En caballos y otros equinos se han detectado animales positivos con síntomas neurológicos, aunque no se ha establecido una relación causal con el virus.
Actualmente no existe una vacuna contra el Shamonda. Las medidas de prevención y control se centran en reducir la exposición a los insectos vectores y aplicar tratamientos veterinarios sintomáticos a los animales afectados.
Un virus detectado en varios países
El virus Shamonda se identificó por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960. Posteriormente, se notificó de forma esporádica en distintas regiones de África y en Japón.
Durante el verano de 2026 se detectó en Suiza una variante denominada Shamonda-Europe. Desde entonces, se han registrado casos en Alemania, Francia, Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein e Italia.
En Europa circulan dos tipos genéticamente diferenciados: el Shamonda tipo 1, detectado principalmente en Suiza, Francia, el sur de Alemania y Austria; y el tipo 2, identificado en Bélgica, Países Bajos, el norte de Alemania y el noroeste de Francia.
Expertos piden vigilancia sin generar alarma
La profesora de Sanidad Animal de la Universidad de Murcia, Mónica González, considera conveniente estudiar retrospectivamente si existen personas que hayan estado expuestas al virus sin desarrollar síntomas. También destacó la importancia de reforzar la vigilancia integrada entre profesionales de la medicina, veterinaria, biología y entomología.
Por su parte, David Roiz, investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos y de la Universidad de Castilla-La Mancha, señaló que el caso corresponde a un paciente con inmunodepresión severa y pidió mantener una vigilancia activa sin generar alarma en la población.
Ambos expertos coinciden en la importancia de abordar estos riesgos desde el enfoque de Una Salud (One Health), que integra la salud humana, animal y ambiental para mejorar la detección y respuesta ante posibles amenazas sanitarias.
La investigación sobre el caso francés continúa para determinar el origen de la infección, las posibles vías de transmisión y su eventual repercusión para la salud pública.
Fuente: EFE. Información adaptada por la redacción de DiarioSalud.
Foto: Archivo DiarioSalud.







