Un estudio internacional sugiere que retrasar de tres a cinco años la primera colonoscopia de vigilancia después de extirpar pólipos colorrectales de alto riesgo no incrementaría el riesgo de cáncer colorrectal ni de muerte por esta enfermedad.
Los resultados, publicados en The New England Journal of Medicine, proceden del estudio EPoS (European Polyp Surveillance Trial), que incluyó a 10.799 pacientes con adenomas avanzados procedentes de ocho países europeos.
Más de la mitad de los participantes fueron españoles. El estudio fue impulsado en 2015 por Rodrigo Jover, investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) e investigador del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL), y Michael Bretthauer, de la Universidad de Oslo.
Evaluación de los intervalos de vigilancia
Después de la extirpación de determinados pólipos colorrectales, algunos pacientes son considerados de mayor riesgo de desarrollar nuevos adenomas o cáncer colorrectal.
Por este motivo, las guías clínicas establecen diferentes intervalos para las colonoscopias de vigilancia, que pueden variar entre uno, tres, cinco o diez años según las características de los pólipos y otros factores de riesgo.
El ensayo EPoS analizó si era necesario mantener intervalos más cortos en pacientes con adenomas avanzados o si podía ampliarse el periodo hasta cinco años sin aumentar los riesgos asociados al cáncer colorrectal.
Los resultados indican que espaciar la primera colonoscopia de vigilancia entre tres y cinco años no aumentó el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal ni la mortalidad asociada en la población estudiada.
Menos procedimientos y menor presión sobre los servicios de endoscopia
Los investigadores señalan que espaciar las colonoscopias podría reducir la carga sobre los pacientes y los sistemas sanitarios.
En España se realizan más de un millón de colonoscopias cada año y entre el 10 % y el 20 % corresponden a procedimientos de vigilancia después de la extirpación de pólipos.
La reducción de procedimientos innecesarios podría contribuir a disminuir las listas de espera y el gasto sanitario, además de evitar parte de las molestias relacionadas con la preparación intestinal y los posibles riesgos asociados al procedimiento.
También podría reducir el impacto de estas pruebas sobre la actividad laboral y la calidad de vida de los pacientes.
Resultados que podrían modificar las recomendaciones
Los resultados del ensayo ya han sido trasladados a organizaciones internacionales responsables de elaborar guías de práctica clínica.
Estas entidades han comenzado a valorar posibles actualizaciones de las recomendaciones sobre los intervalos de vigilancia para pacientes a quienes se han extirpado pólipos colorrectales.
El cáncer colorrectal continúa siendo uno de los tumores más frecuentes en España. Según la Sociedad Española de Oncología Médica, se estiman 44.132 nuevos casos en 2026.
Los autores señalan que los nuevos datos podrían contribuir a optimizar el seguimiento de estos pacientes y a utilizar los recursos de endoscopia de manera más eficiente, manteniendo la seguridad de la vigilancia.
Fuente: EFESalud.
Foto: Archivo DiarioSalud.







